Braford
Origen:
Desde sus inicios en nuestro país, hace ya más de 50 años, la raza Braford se constituyó para cubrir una necesidad ganadera existente en un vasto territorio donde otras razas no podían prosperar como consecuencia de las rigurosas condiciones climáticas y territoriales en que debían desenvolverse Entonces se hizo realidad la búsqueda de una raza sintética a partir de la introducción de sangre Brahman, principalmente, y Nelore (Bos indicus sp.) en los excelentes rodeos Hereford (Bos taurus sp.)

De esta forma se logró un biotipo que se caracteriza por su alta producción aún en condiciones ambientales adversas, lo que se traduce en mayor eficiencia de conversión de pasto en carne, mayor resistencia a enfermedades, menor selectividad al pastoreo, reconocida fertilidad, facilidad de parto, habilidad materna, longevidad, temperamento dócil y una gran plasticidad. Estas características hacen del Braford una herramienta fundamental para la producción ganadera tanto en las zonas marginales del norte como en la pampa húmeda y en la precordillera.

En 16 años de crecimiento sin interrupción, la raza se ha posicionado en la región Litoral y Norte del país satisfaciendo una demanda cada vez más exigente y orientada a cubrir sus requerimientos en ambientes realmente difíciles para la ganadería.

De su rusticidad, precocidad, fertilidad y docilidad dan fe los Criadores de Raza que ya la han adoptado.
Creciendo año tras año en forma vertiginosa, hoy se presenta como la raza más demandada en la vasta zona de cría del norte argentino, distribuyéndose a lo largo y a lo ancho del país.

La raza Braford se ubica entre las cuatro razas de carne más representativas de la Argentina siendo la de mayor crecimiento en todas las regiones del país.

Patrón Racial:
El patrón racial del Braford corresponde a los biotipos más productivos en las condiciones de campo en que habrá de evolucionar esta raza sintética.
El orden seguido: fertilidad, conformación, desarrollo, color (como atributo de identificación racial y como carácter de adaptación al ambiente) y un temperamento dócil, esta en relación con la importancia económica relativa de cada uno de estos caracteres para el criador.
Para apoyar a sus asociados en el desarrollo del Braford, esta Asociación ha dado especiales instrucciones a sus inspectores acerca de fijar un fenotipo, dando el peso justo a la importancia de los atributos positivos y de los defectos, según los cuales se aceptaran o rechazaran los animales inspeccionados.
Un criterio netamente orientado a la producción aunado al apoyo de toda manifestación fenotípica de visible adaptación al ambiente será el que debe primar al momento de la inspección, que es la instancia más importante de aplicación del patrón racial y de convalidación del trabajo selectivo del propio criador.